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Cómo elegir tu saco de dormir

Vivac con saco de expedición. Foto: Pico Boltaña, Ángel Luis Salamanca, Cuadernos Técnicos Barrabes
Vivac con saco de expedición. Foto: Pico Boltaña, Ángel Luis Salamanca, Cuadernos Técnicos Barrabes

ACTUALIZADO 2019


Hay muchos tipo de sacos de dormir, desde un saco sábana para dormir en un refugio con mantas hasta un saco de expedición para dormir a 8.000m de altitud. Cada quién tiene primero que identificar sus verdaderas necesidades, y comprar el saco que las cubra.

No tiene sentido emplear un saco de expedición para dormir en media montaña en verano, como no tiene sentido (además de poner en riesgo nuestras vida) realizar un vivac invernal en alta montaña con un saco fino preparado para altas temperaturas.

En ocasiones un solo saco no podrá cubrir nuestras necesidades, si son muy extremas. En otras, podremos adaptarnos, incluso empleando algún saco interno, como explicaremos más adelante en este artículo.

Una vez identificada nuestra necesidad, tendremos que buscar el saco que se adecúe a ellas. Y aquí viene el primer problema: ¿cómo lo encuentro, y cómo puedo saber sus prestaciones de temperatura?

En la gran mayoría de sacos de calidad podremos encontrar un rango de temperaturas que indica una temperatura de confort, una temperatura límite de confort, y una temperatura extrema de uso, junto a una etiqueta de la norma EN 13537.

¿Cómo entendemos estos datos?
¿A qué se refiere cada temperatura?
¿Cómo y en qué condiciones?
¿A qué tipo de personas se refiera, y cómo se adapta a mi este rango?


Suele haber confusión sobre qué significa cada uno de estos datos. Así que vamos a empezar el artículo explicando cómo leer esta información, como veréis muy útil una vez entendida. Es más complicada de lo que parece, pero fundamental para encontrar el que se adapte a nuestra necesidad calorífica.

Después hablaremos de otras cosas, como materiales, tallas y demás.


1. NORMA EUROPEA EN 13537. ENTENDIENDO LOS RANGOS DE TEMPERATURA DE LA ETIQUETA


Esta norma se creó en 2002 para unificar criterios sobre la catalogación de temperaturas en los sacos de dormir, y entró en vigor el 1 de enero de 2005. En 2016 fue desarrollada en la ISO EN 23537:2016, actualmente en vigor.

Tras las pruebas pertinentes realizadas en laboratorios homologados y estandarizados se crea una etiqueta para cada modelo, que estará impresa o cosida en la funda, en el saco, o en ambos, que indica:


  • Temperatura extrema
  • Temperatura límite de confort
  • Temperatura de confort
  • Temperatura máxima (opcional)

Antes de explicar qué quiere decir esta etiqueta de características de temperatura, y en qué consisten las pruebas, conviene aclarar que las pruebas no son obligatorias, porque los sacos de dormir no son EPI (Elementos de Protección Individual), como por ejemplo, un casco.

¿Qué sentido tienen entonces?

Este criterio europeo significa que todas las marcas que se adhieran a ella (y prácticamente todas las marcas de calidad están adheridas) tendrán el rango de temperaturas establecido por un laboratorio estándar independiente homologado, de manera que el usuario podrá comparar sacos de dormir de diferentes marcas y materiales entre sí.

Quedan fuera de la norma los sacos para temperaturas extremas (por debajo de -25ºC) y para uso militar.

Y por último: es una norma europea, pero asumida también por los grandes fabricantes no europeos. En USA se ha creado la norma ASTM F1720, también de prueba de maniquí, pero de momento no es muy usada. La Universidad de Arkansas ha anunciado la creación de una tabla comparativa de temperaturas entre ambas.

¿En qué consisten las pruebas?


Son realizadas por 3 laboratorios europeos, a los que se está sumando alguno estadounidense.

Todas las cuestiones técnicas referentes a la realización de la prueba, para que esté estandarizada, están recogidas en la norma ISO 23537.

Se efectúan sobre un maniquí electrónico con sensores de temperatura y calefactores, de forma que simula un cuerpo humano que emite calor y siente temperatura.

  • Se coloca el maniquí dentro del saco, sobre una esterilla aislante
  • Vestido con una primera capa térmica
  • Se calienta el maniquí a la temperatura del cuerpo
  • Se simulan en la sala condiciones externas de temperatura
  • Se toman mediciones durante varias horas, que simulan la perdida de calor durante el sueño, y las conductividades calor/frío entre interior y exterior.

Esto, a grandes rasgos, porque la prueba es muy compleja y detallada, normalizando desde el tamaño del saco, sistemas de calor y sensores, tiempo, sala en donde se realiza, temperaturas externas, hasta la postura del maniquí (relajada, encogida, etc). Hay muchos otros factores, y todos pueden consultarse en la ISO 23537.

Con los resultados obtenidos, se especifica el rango de temperatura de cada saco, que se indica posteriormente en la etiqueta, entendiendo que:

  • Temperatura máxima: Temperatura a la que un hombre estándar puede dormir sin sudoración excesiva. Se establece con la capucha y cremalleras abiertas, y con los brazos fuera del saco. En la mayoría de los casos, no suele venir indicada.
  • Temperatura de confort: Temperatura a la que una mujer estándar puede dormir confortablemente en una posición relajada.
  • Temperatura límite de confort: Temperatura a la que un hombre estándar puede dormir 8 horas en posición encogida.
  • Temperatura extrema: Temperatura mínima a la que una mujer estándar puede permanecer 6 horas sin riesgo de fallecimiento por hipotermia, aunque es posible que sufra congelaciones.

Como decimos esta clasificación de temperatura asume que:

  • El usuario o usuaria emplea esterilla aislante.
  • Tienda de campaña.
  • Y capa de ropa interior térmica.

¿Qué considera la norma como hombre y mujer estándar?


  • Hombre estándar: 25 años de edad, altura de 1,73m, peso 73 kilogramos
  • Mujer estándar: 25 años de edad, altura 1.60m, peso 60 kilogramos.

El motivo de la diferenciación es porque los estudios médicos indican que las mujeres tienen hasta 5ºC más de sensibilidad al frío.

La colchoneta es fundamental para aislarnos del suelo. Foto: José Mijares
La colchoneta es fundamental para aislarnos del suelo. Foto: José Mijares

¿Cómo interpretar estos datos?


Una vez sabido lo que significan, cada quien tendrá que conocer su sensibilidad.

Es evidente que no es lo mismo interpretar estos datos sin saber lo que significan, y cómo adaptarlos a nuestra necesidad, que sabiendo a qué tipo de personas se refiere cada uno, y que sensaciones produce a cada persona. Pero cada quien tiene que conocer su cuerpo y sus respuestas, y esto lo da la experiencia.

También influyen cuestiones como la costumbre de aguantar frío, el estado físico, y algunos factores comunes, que alguien con experiencia en montaña conoce bien, y también hay que tener en cuenta:

  • Las personas jóvenes producen más calor que las de mayor edad. La prueba está realizada en un caso óptimo de 25 años.
  • Las personas con mayor porcentaje de grasa están mejor protegidas.
  • En la montaña es común que nuestra alimentación e hidratación no sea regular y adecuada como en casa, lo que nos hace sentir más frío.
  • El agotamiento que podemos sufrir durante la jornada también nos hará sentir más frío. Es esa sensación de “mal cuerpo” que se siente al terminar la jornada hasta que se se recupera el organismo.

¿Cómo saber que un saco de dormir cumple la normativa?


En la etiqueta cosida o grabada al saco con el rango de temperaturas tiene que figurar la norma EN 13537, o el sello CE.

Etiqueta de Saco de dormir. Indica rango de temperaturas, Norma EN. Va en saco o funda
Etiqueta de Saco de dormir. Indica rango de temperaturas, Norma EN. Va en saco o funda

Hay que tener especial cuidado con esto, ya que, al no ser norma obligatorio, puede hay marcas, especialmente de gama baja, que incorporen una etiqueta con temperatura de confort, límite y extrema, sin que eso signifique que estén estandarizadas por ninguna norma, y es posible que esa información nos lleve a confusión a la hora de la compra y la comparación, porque no ofrece ninguna garantía.

2. MATERIALES Y PESO


Una vez elegidos los modelos de saco que se adaptan a nuestra temperatura, tendremos que elegir entre ellos según otras de sus características.

Porque entonces nos daremos cuenta que entre la gama elegida hay sacos que pesan más y otros que pesan menos. Es decir: según la calidad y tipo de materiales, algunos sacos necesitarán más peso de relleno que otros para conseguir la temperatura de etiqueta.

Por regla general, cuanto mejor relación calor/peso, mayor precio. Y al revés. El material ultraligero en montaña tiene un coste conocido.

El tejido exterior también es muy importante, tanto por prestaciones como por peso. Un tejido avanzado ultraligero de alta resistencia al desgarro puede eliminar un buen peso en el total del saco, además de permitir una mayor compresión y menor volumen plegado, mientras que un tejido más barato tradicional para conseguir esa resistencia necesita un grosor superior de material. Además, un buen tejido ayuda a la temperatura al proteger de humedad, etc.

No menos importante es el diseño de los compartimentos en los que se divide el saco para almacenar el relleno, y la distribución del mismo. En esto las marcas mejores, las que invierten en I+D, han hecho verdaderos progresos, y consiguen sacos verdaderamente ligeros, con menos relleno, con muy buena capacidad calorífica y, muy importante, sin puntos fríos.

Las dos grandes divisiones de material de relleno son pluma y fibra. En realidad, ambas funcionan de la misma manera: si imaginamos el palo de un abrigo, aporta calor pero no se comprime. La gran ventaja de la pluma y la fibra es que, al comprimirse y expandirse, con menor peso y volumen al transportar, algo fundamental en la montaña, obtenemos el mismo resultado.


Pluma


  • Mayor capacidad de retención calorífica a menor peso, debido a su gran capacidad de expansión que crea un gran espacio 3D de retención.
  • Esto permite que, a menor peso y menor volumen comprimido, un saco de plumas tenga mejor rango de temperaturas que uno de fibra.
  • Hay de diferentes calidades, que se miden por el Cuin de la prenda (capacidad de expansión y retención). Esta directamente relacionada con el porcentaje de plumón/pluma que indican las marcas (90/10 es el mayor).

  • ¿Sus inconvenientes?

  • Normalmente, precio superior, sobre todo la de mayor calidad.
  • Peor rendimiento en condiciones de humedad, pierde sus propiedades.
  • Procedencia animal (aunque las marcas elegidas por Barrabes para productos de pluma están integradas en el OIA Sustainability Working Group y el European Outdoor Group, dos grupos que han conseguido obtener y garantizar la trazabilidad de la pluma que emplean sus miembros, de manera que esta sea proveniente sólo de subproducto, nunca de animales vivos, y además estos vivan en las condiciones adecuadas. Es pluma proveniente de centro-europa, de pequeñas explotaciones certificadas que garantizan que el material cumpla los estándares éticos requeridos.)


  • Fibra


  • Más que crear un espacio 3D como la pluma, crea una barrera.
  • Comprime menos, pesa más.
  • Sin embargo, en los últimos años están surgiendo fibras que imitan a la pluma, y la diferencia cada vez es menor.
  • Funciona mucho mejor que la pluma en condiciones de humedad.

Saco junior Vaude Alpli Adjust 400 Kids.También nuestra pequeñas y pequeños tienen su talla de saco
Saco junior Vaude Alpli Adjust 400 Kids.También nuestra pequeñas y pequeños tienen su talla de saco

3. TALLA


Los sacos de dormir tienen tallas, y son muy importantes, porque el saco tiene que adaptarse a nuestro tamaño lo más posible. Si no, tenemos mucho más espacio que calentar con nuestro calor corporal, y por lo tanto el saco es más frío.

Dicho esto, no hay que olvidar que en el saco tenemos que caber enteros (cabeza incluida), y buscaremos dormir lo más cómodos y menos aprisionados posible. Hay que elegir la talla adecuada, no forzarla.

4. GÉNERO


Los modelos específicos para mujer suelen ser más anchos en la zona de cintura y un poco más estrechos en cadera, para eliminar zonas frías.

Además, y debido a lo antes comentado sobre los estudios médicos sobre la diferencia entre la sensación térmica de mujeres y hombres, y a la mayor propensión según los estudios de problemas circulatorios entre las mujeres, muchos modelos femeninos incorporan un forro interno de Thermolite en la zona de los pies.

Saco momia Deuter Exosphere -6 W para mujer
Saco momia Deuter Exosphere -6 W, para mujer

5. FORMA


Por lo comentado sobre la importancia de la talla para no crear zonas amplias que calentar, la forma del saco para montaña suele ser tipo “momia”, frente a algunos para camping en zonas cálidas que son tipo “manta”.

Los sacos tipo momia, además de minimizar los espacios fríos, tienen la ventaja de que con su capucha y collar interno cierran el espacio frío más importante, que es la abertura para la cara.

Debido a lo fácil que es perder calor por ella, es conveniente dormir con camiseta de manga larga y gorro.

Los sacos tipo manta pueden abrirse resultando, en efecto, una manta, y la mayoría se unen entre ellos para formar un saco para parejas. Pero los sacos momia también tienen cremallera lateral, aunque no suele llegar hasta la zona de los pies, y algunos también lo permiten.

Thermolite Reactor Extreme Liner.
Thermolite Reactor Extreme Liner.

6. SACOS INTERNOS TÉRMICOS. ¿UNA SOLUCIÓN POLIVALENTE?


En los últimos años está habiendo una tendencia imparable de uso de los sacos-forro.

Todo empezó con los sacos-sábana para refugio y temperaturas altas. Hubo quien los empezó a usar como forros para los sacos, debido a que posteriormente pueden echarse a la lavadora como una sábana normal, descubriendo que además, aportaban un pequeño plus de calor.

Algunas marcas siguieron el camino, y en estos momentos existen forros que aumentan en mucho la temperatura de confort de los sacos.

Cada vez se usan más porque reconvierten un saco medio-alto en uno más extremo. Podemos de esta forma usarlo en más condiciones, incluso evitando comprar dos sacos, siendo además el más caro el que nos ahorramos.

Algunos de los mejores son de la marca Sea to Summit, y los fabricados para aportar calor son de Thermolite. En el caso del modelo Reactor Extreme, según la marca, mejora en 15ºC la temperatura de confort. Otros ofrecen 11ºC, y otros, de algodón suave o fibras similares, aportan comodidad e higiene con muy poca variación térmica.

Son muy buenos como complemento o como saco único para temperaturas adecuadas.

Sobre las temperaturas anunciadas por el fabricante, son sus apreciaciones. Es mejor probar antes de arriesgarse, pero es cierto que la mejora es muy notable, y no son pocos las y los montañeros que los están empleando con éxito, ahorrándose un saco de invierno extremo.


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