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¿Qué es y para que sirve el Boletín de Peligro de Aludes, BPA?

Una herramienta fundamental para planificar nuestras salidas a la montaña.

José Antonio Canela realizando catas del manto nivoso para elaborar el BPA
José Antonio Canela realizando catas del manto nivoso para elaborar el BPA

Seguimos con los artículos dedicados a nivología. Tras el primero, en el que hablábamos de la importancia de la formación en seguridad frente a las avalanchas, cedemos la palabra de nuevo a José Antonio Canela para que nos hable del Boletín de Peligro de Aludes (BPA).

Este ingeniero de minas benasqués es técnico especialista nivel 2 en nieve y avalanchas por la Canadian Avalanche Association (CAA) e instructor-proveedor de cursos de rescate (CRS) y Seguridad en terreno de Aludes (AST1) por Avalanche Canada y MountainSafety.info. También es el coordinador del primer centro en España, y el segundo en Europa, habilitado por Avalanche Canada para impartir los cursos canadienses de Avalanche Skills Training 1 (AST 1) y Companion Rescue Skills (CRS) con certificado canadiense (reconocido internacionalmente), y que son impartidos por el propio José Antonio como miembro activo de la CAA. Podéis encontrarlo en aboutsnow.org, @tatocanela

El Boletín de Peligro de Aludes; mucho más que un grado de peligro

En general, en nuestro país existe una gran falta de conocimiento sobre la nivología. Y el Boletín de Peligro de Aludes no es una excepción.

Lo que la mayoría hace es escuchar el grado de peligro que se extrae del Boletín (2, 3, 4, etc), y pensar que, a partir de ahí, y según el grado, puede salir o no. Y no es así.

El Boletín de Peligro de Aludes (y la nivología) es una cosa más compleja, que se debería conocer antes de tomar esas decisiones, porque el peligro cero no existe, excepto cuando no hay nieve, o hay tan poca que no pueden producirse avalanchas. Y necesitamos conocimientos y datos para poder valorar el riesgo en cada momento.

En Europa aún escasean determinados estudios estadísticos, pero los norteamericanos (estadounidenses y canadienses) son muy claros:

  • El 40 por ciento de los días del año en los que el peligro estimado está en grado 2 (limitado), ocurren accidentes por aludes.
  • El 70 por ciento de los días del año en los que el peligro estimado está en grado 3 (notable), ocurren accidentes por aludes.

Como puede verse, la cosa no es tan sencilla como escuchar que hay peligro 2, y olvidarnos de todo lo demás. Teniendo en cuenta, además, que en España mucha gente considera que con peligro 2 estamos en una situación muy segura en la que casi no es necesario gestionar el riesgo.

Por el desconocimiento sobre la existencia de los BPA en nuestro país, por la escasez de lectura y uso de esta herramienta, y por la ausencia de conocimientos necesarios para entender la información dada en un BPA, y por la confusión entre peligro y riesgo que existe, vemos de gran ayuda y utilidad focalizar esta segunda entrega de Nivología sobre estos boletines. Para que se entienda qué es, qué información nos da, y cómo debemos interpretarla y utilizarla en la fase de planificación de nuestras salidas.

Antes de empezar, destacar que entender el BPA nos sirve como base de preparación de la actividad, y nos ayuda en la toma de decisiones y gestión del riesgo en la montaña, pero no sustituye a la formación en nivología necesaria, tanto en prevención como en rescate. Con los datos del BPA y nuestra formación podremos preparar el itinerario y tomar en el terreno las decisiones adecuadas en cada momento según nuestra valoración.

Es muy típico, como decíamos, que aquí se simplifique, de manera que se minusvalore el riesgo y que se piense que se puede salir simplemente evitando algunas laderas. No es así. Hay que valorar en cada momento, y aunque las herramientas como el BPA nos ayudan mucho, son nuestros necesarios conocimientos los que nos hacen tomar las decisiones adecuadas en el terreno.

Toda aquella persona que haga actividad invernal tiene que realizar los cursos adecuados para formarse y minimizar los riesgos.

Diferencia entre riesgo y peligro

Suele escucharse "hay riesgo 2, riesgo 4 de aludes". Pero esta escala no indica el riesgo, sino el peligro. El BPA es una herramienta que nos ayuda enormemente a gestionar correctamente el riesgo por avalanchas...si tenemos los conocimientos y la experiencia necesaria para hacerlo.

El peligro no cambia hasta que las condiciones cambien. Es el que es, y no lo podemos cambiar, y es objetivo.

El riesgo, en cambio, lo podemos gestionar y reducir o evitar. Por poner un ejemplo de perogrullo: si en la montaña hay grado 5 de peligro, pero debido a eso nos quedamos en casa, nuestro riesgo es 0. Pero eso no modifica el peligro objetivo ni su grado.

El riesgo tiene en cuenta la exposición y la vulnerabilidad frente a un peligro, y lo podemos gestionar. Y el BPA nos da los datos necesarios para que podamos, con nuestros adecuados conocimientos, valorar nuestro riesgo junto a los otros ingredientes de la ecuación.

Riesgo= Peligro x exposición x vulnerabilidad.

Por eso, basarse en un número de peligro y que eso sirva para no gestionar, por descuido o desconocimiento, nuestro riesgo, es un grave error.

¿Qué es el Boletín de Peligro de Aludes?

El Boletín de Peligro de Aludes, o BPA, es un documento técnico que refleja toda la información importante referente al grado de peligro ocasionado por las avalanchas en un momento concreto, y que todos quienes vivimos, transitamos y visitamos los valles y realizamos actividad en la montaña durante la época invernal deberíamos conocer.

Es una información muy valiosa sobre las condiciones de avalancha actuales, y sobre los problemas que vienen asociados según la distribución de la nieve en la montaña.

Sus objetivos son:

  • Informar sobre el grado de peligro según la escala europea de peligro de aludes
  • Informar sobre los problemas de avalanchas que existen en ese momento en las montañas.
  • Informar de la distribución de los problemas según orientaciones y altitudes.
  • Informar del tamaño de las posibles avalanchas según su potencial destructivo.
  • Por resumir, y de forma general, nos indicarán de forma general el grado de peligro, de qué tipo de peligro se habla, en qué alturas, en qué orientaciones, qué tipo de avalanchas podemos encontrar, de qué tamaño, y qué cargas son necesarias para provocarlas.

    Ejemplo de Boletín de Peligro de Aludes de AEMET
    Ejemplo de Boletín de Peligro de Aludes de AEMET

    Los BPA deben convertirse en una herramienta obligatoria y básica para planificar nuestras salidas. Nos ayudará a prepararlas y fijar nuestros objetivos para el día: zonas expuestas y protegidas, zonas que pueden visitarse y zonas que deben evitarse, ruta más segura según condiciones existentes.

    Nos haremos una imagen general de la situación que nos rodea, y así podremos hacer una valoración local en base a las observaciones realizadas en tiempo real durante la salida, y a nuestros conocimientos y experiencia. (Reiteramos: es fundamental formarse convenientemente. Realiza cursos con profesionales)

    Además, leyendo cada día el BPA, vemos como varía, y podremos utilizarlo para llevar un control de la evolución del manto nivoso y de los problemas durante la temporada.

    Estaciones de esquí

    Es importante puntualizar que los Boletines funcionan, única y exclusivamente, para las montañas que se encuentran fuera de los dominios esquiables de las estaciones de esquí.

    En ellas, son los propios artificieros de las estaciones los encargados de gestionar y mitigar los riesgos producidos por las avalanchas mediante desencadenamientos artificiales (explosores GAZ-EX, cargas manuales con explosivos y Secubex, etc.), minimizando el riesgo.

    Fuera de pistas es diferente: ahí somos nosotros quienes debemos gestionar nuestra decisiones y acciones, que pueden tener consecuencias graves para nosotros y el resto de esquiadores.

    ¿Quién elabora el Boletín de Peligro de Aludes?

    Los BPA son elaborados por profesionales técnicos con amplia formación y vocación por la nieve y las avalanchas. Son emitidos por los organismos competentes dedicados a tal fin.

    En España es la Agencia Estatal de Meteorología, AEMET, órgano oficial que informa sobre todas las cadenas montañosas del país, pero además hay varios organismos y centros de predicción locales. La Val d’Aran cuenta con el centro Lauegi, gestionado por el Conselh Generau d’Aran; en el Valle del Aragón se encuentra el centro Alurte, y en Cataluña el ICGC (Instituto Cartográfico y Geográfico de Cataluña) quien lo realiza para todo el Pirineo catalán.

    Sin embargo, y a pesar de algunos centros de predicción en diferentes valles, sería de gran ayuda para AEMET, como entidad oficial, disponer de un número mayor de observaciones por todo el Pirineo mediante la creación de grupos de trabajo expertos en muchos más lugares. Es un elemento de seguridad básico para la creciente comunidad de la montaña invernal, y sería bueno que mejorara la exactitud de la información facilitada.

    ¿Quién debería consultar el Boletín de Peligro de Aludes?

    Todo aquel que invierta tiempo realizando actividades en la montaña invernal.

    Escala y alcance de los BPA

    Hay que aclarar esto. Es muy importante que mucha gente no tiene claro y crea bastante confusión.

    En ellos no encontraremos información relativa a las condiciones que tiene una ladera en concreto, ya que son elaborados para un área extensa de terreno. Incluso algunos son regionales, con un área mayor de 100 kilómetros cuadrados.

    Es muy importante emplear siempre que podamos el Boletín de Peligro de Aludes para el valle al que vayamos, y no alguno cercano. Pueden marcar condiciones muy diferentes.

    ¿Con qué criterios se realiza un Boletín de Peligro de Aludes?

    La toma de datos y la información contenida en un BPA están claramente definida y estructurada bajo los estándares y recomendaciones del Servicio Europeo de Predicción de Avalanchas (EAWS, www.avalanches.org)

    ¿Cómo se estructura un Boletín de Peligro de Aludes? La pirámide de la información

    Debe estar perfectamente estructurado, de forma clara, y basada en la “pirámide de la información”.

    La información contenida en la cúspide de la pirámide (grado de peligro) es la más importante, pero sin el resto de condicionantes de la pirámide, no la sabremos entender en su totalidad.

    De arriba a abajo la pirámide nos indica:

    • 1. Grado de peligro
    • 2. Zonas más expuestas a avalanchas (orientaciones y altitudes)
    • 3. Problemas por los que existe el riesgo (nieve reciente, venteada, húmeda, etc)
    • 4. Descripción del peligro (tamaño esperado de las avalanchas y su probabilidad de desencadenamiento)
    • 5. Información relativa al manto nivoso y a la meteorología
    • 6. Puede contener, en la base, datos de campo “en bruto” sobre las mediciones y observaciones realizadas por los predictores y/o observadores.

    La terminología empleada es estándar e internacional. Existe un glosario en www.avalanches.org, para que el vocabulario se emplee de forma objetiva.

    A continuación, describimos cada uno de los niveles de la pirámide, para aclarar su significado y que de esta manera sea más fácil interpretar un BPA y solucionar dudas que puedan surgir:

    Los niveles de la pirámide de riesgo del Boletín de Peligro de Aludes, a fondo

    1. Grado de peligro

    Para informar del grado de peligro se emplea la Escala Europea de Peligro de aludes, con 5 grados.

    • 1. Débil
    • 2. Limitado
    • 3. Notable
    • 4. Fuerte
    • 5. Muy fuerte

    Esta información es la más importante, pero como decíamos, no tenemos que quedarnos en ella, y pensar que el número de grado de peligro es lo único que debemos mirar (y además, en la mayoría de los casos, malinterpretando), ya que ignoraríamos elementos tan importantes como la estabilidad del manto, o la probabilidad de desencadenamiento de avalanchas.

    Escala europea de peligro de aludes
    Escala europea de peligro de aludes

    Por ejemplo: con peligro 1- débil- el manto se encuentra generalmente bien estabilizado, pero podemos esperar aludes pequeños o medianos de origen natural en laderas muy inclinadas (>35º) o en terreno especialmente favorable. En este caso, para un desencadenamiento de origen accidental (un esquiador, por ejemplo) la sobrecarga del manto debe ser muy fuerte (más de 1 esquiador sin respetar las normas de seguridad). No obstante, el peligro, aunque reducido a determinadas circunstancias muy concretas, sigue existiendo por la presencia de nieve en la montaña.

    No debemos olvidar una cosa: el único momento en el que no hay peligro de avalanchas es cuando no hay nieve suficiente para que se produzcan, o cuando directamente no hay nieve. Eso tan peligroso que se hace en nuestras latitudes de “riesgo 2, ni pienso”, no sirve.

    2. Zonas más favorables a la actividad de avalanchas. Orientación y altitud.

    En este nivel de la pirámide el objetivo es informar sobre aquellas zonas o áreas más favorables a que se produzcan las avalanchas.

    Este tipo de información suele darse en forma de gráfico dónde se muestran los tipos de problemas de avalanchas que existen según las orientaciones y altitudes.

    Normalmente, se utilizan gráficos, como el de una roseta donde aparecen descritos los puntos cardinales de las orientaciones en tres niveles diferenciando las altitudes.

    En muchos países se utilizan las cotas en formato numérico, mientras que otros países distinguen entre terreno alpino (terreno de alta montaña por encima de los 2200-2300 msnm), línea de árboles (transición entre el bosque y el terreno alpino de unos 300m) y por debajo de la línea de los árboles (zona de bosque más densa).

    3. Los 5 tipos de problemas de avalanchas en Europa

    Los problemas de avalanchas se refieren al tipo de avalancha potencial que esperamos en ese momento. Complementan el grado de peligro y la localización según orientaciones y altitudes, y se encuentran en el tercer nivel de la pirámide de la información.

    Tienen como objetivo describir las situaciones típicas que se dan en terreno de avalanchas y ayudar en la evaluación del peligro a todos quienes vamos a la montaña invernal.

    Según la meteorología pasada y presente el problema será uno u otro, o hasta un máximo de 3 a la vez. Siempre estarán colocados por orden de importancia.

    Estos problemas provienen de:

    • Tipo de avalancha esperado
    • Distribución espacial típica y descripción de la capa débil dentro del manto de nieve
    • Mecanismo de desencadenamiento
    • Duración típica del problema y períodos en los que se da
    • Consejos sobre circulación y gestión

    En la práctica, nos indicarán:

    • Nieve Reciente: debido a grandes acumulaciones de nieve caídas en pocas horas o un período corto de tiempo.
    • Nieve Venteada: debido al transporte de nieve por el viento y acumulado en zonas de sotavento.
    • Capas débiles Persistentes: debido a la presencia de capas débiles persistentes enterradas dentro del manto de nieve.
    • Nieve húmeda: debido a un aumento de las temperaturas o la lluvia hace que el manto se debilite por percolación del agua líquida entre las diferentes capas.
    • Deslizamientos basales o “glides”: debido a la rugosidad del terreno podemos tener avalanchas donde desliza el manto entero sobre una superficie lisa y resbaladiza de pasto o roca lisa.
    • Situación favorable: se da cuando el manto se encuentra generalmente bien estabilizado podemos tener la situación en la que no exista ningún problema de avalanchas generalizado a destacar por los servicios de predicción.

    Para conocer más a fondo los problemas típicos de aludes recomendamos entrar en: https://www.avalanches.org/downloads/#avalancheproblems

    4. Descripción del peligro.

    En el nivel cuarto nivel de la pirámide se describen los peligros:

    • Según la probabilidad existente de que ocurra una avalancha
    • El tamaño potencial esperado
    • El tipo de carga necesaria (naturales o accidentales).

    En la elaboración de los BPA, y más en concreto cuando tenemos que analizar y describir la probabilidad del peligro de avalanchas, tenemos que conocer la distribución espacial del peligro (aislado, específico o generalizado), la sensibilidad a que pueda ser desencadenado (muy difícil, difícil, fácil o muy fácil), y el tipo de carga.

    En los boletines se utiliza un lenguaje probabilístico de 5 niveles para describir la probabilidad:

  • Imposible
  • Posible
  • Probable
  • Muy probable
  • Casi seguro

También pueden aparecer mostrados gráficamente.

Además, en algunos boletines aparecen un pequeño texto dónde los predictores pueden dar alguna información referente al problema típico y su calidad de unión con el resto de estratos, recomendaciones de circulación segura, o información que creen que pueda ser importante que conozca la gente.

5. Información sobre el manto y la meteorología

La información contenida en el quinto nivel es referente al manto de nieve y a la meteorología. En realidad es crucial, importante y obligatoria para la elaboración de los niveles superiores de la pirámide de información con la que se publicarán los Boletines de Peligro de Aludes o cualquier otro análisis necesario para la evaluación y gestión del peligro de avalanchas.

Si está en 5º lugar es porque es la base para desarrollar el resto, se emplea para crear el boletín, pero no es obligatorio que aparezca en los boletines. Mejor si está, y tenemos conocimientos para analizarla.

La estructura del manto nivoso es la encargada de determinar la formación de avalanchas y por ende el grado de peligro, teniendo en cuenta factores como:

  • Tipo de grano de nieve de las capas
  • Tamaño
  • Dureza
  • Temperatura
  • Humedad
  • Densidad de cada capa

Son factores que influyen directamente en la estabilidad del manto. Este tipo de información es recabada mediante la realización de perfiles estratigráficos y de test de estabilidad en lugares representativos del área de predicción o estudio de cada zona, y son factores que influyen directamente en la estabilidad del manto.

En la mayoría de las ocasiones se encuentra una breve descripción del estado del manto nivoso y de si ha habido o no actividad reciente de avalanchas.

En cuanto a la meteorología cabe decir que se encarga de determinar las condiciones para la formación de las avalanchas por su afección directa a las propiedades y estructura del manto de nieve, y de cómo será su evolución durante toda la temporada de nieve.

Por ende, el grado de peligro está directamente relacionado con la meteorología: si tenemos buen tiempo o anticiclónico los problemas de avalanchas están relativamente tranquilos, pero si nos encontramos en lo contrario (borrascas o mal tiempo viento, nieve o lluvia, temperaturas, etc.) debemos extremar las precauciones porque los problemas de avalanchas nos estarán esperando. Se nos puede informar de la precipitación recibida en las últimas horas, de la velocidad y dirección del viento, etc.

Es importante recordar que la meteorología es la que determina la evolución y estado del manto de nieve y por ello un condicionante muy importante que se tiene en cuenta en la elaboración de los BPA. Pero, debido a la gran incertidumbre latente detrás de la meteorología y los pronósticos meteorológicos, la predicción de avalanchas a futuro se ve afectada, y pueden darse errores en la predicción y estimación del grado de peligro de avalanchas.

6. Valores medidos

En este último eslabón de la pirámide se tienen en cuenta los datos brutos extraídos en mediciones, en las estaciones meteorológicas, de observaciones realizadas por colaboradores y observadores, etc.

Este tipo de información se vuelca en los análisis y evaluaciones que se llevan a cabo para la elaboración de los boletines, de manera que puedan ser analizados por quienes tienen los conocimientos necesarios.

Cuestiones finales

Solo recalcar dos cosas:

  • No debéis quedaros solo con el grado de peligro, ya que no es información suficiente para poderse hacer una imagen clara de la situación que existe actualmente.
  • El BPA es una herramienta fundamental para la planificación, y una fuente excelente de datos para la toma de decisiones una vez en la montaña, y así poder gestionar el riesgo. Detrás de su elaboración existe un gran trabajo técnico y complejo que necesita de gran dedicación por parte del equipo de predicción para la toma y consulta de datos, realización de perfiles y test en cualquier condición meteorológica, trabajos de observación, etc. Pero no sirve para nada si no tenemos la formación y los conocimientos en nivología necesarios para tomar esas decisiones durante la actividad.

¿Donde consultar el BPA?

Actualmente, se pueden consultar los BPA emitidos por los organismos oficiales miembros del Servicio Europeo de Predicción de Avalanchas EAWS (www.avalanches.org ) para Andorra, España y Francia son los siguientes:

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